Arteterapia, Burnout, Salud Mental

Enemigo silencioso: Burnout

El síndrome de Burnout, también llamado síndrome de desgaste profesional o síndrome de estar quemado (la definición más acertada a mi entender), puede afectar directamente como trabajador, o a tu empresa.

El Burnout, que ya ha sido reconocido como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud – OMS, es una respuesta al estrés crónico por el trabajo que se desempeña a largo plazo y de manera acumulativa, con consecuencias negativas a nivel individual y organizacional. = síndrome de estar quemado.

Este se manifiesta por medio de una serie de síntomas tales como: el agotamiento, pérdida de expectativas y distanciamiento. Hay quienes sostienen que, si bien cada persona expresaría el Burnout de un modo particular, existen tres efectos en común que son:

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a) Erosión del compromiso: Lo que antes era importante y significativo, se vuelve desagradable, insatisfactorio y carente de significado. Al inicio de un trabajo, las personas se sienten energéticas y dispuestas a comprometer tiempo y esfuerzo en él, con la presencia del Burnout esta energía disminuye o desaparece.

b) Erosión de las emociones: Los sentimientos positivos de entusiasmo, dedicación, seguridad y goce en el trabajo, se convierten en enojo, ansiedad y depresión.

c) Problemas para la organización: El síndrome tiene efectos sobre la estructura de la organización y en sus procesos. Manifestándose con ciertas características como pérdida de la eficacia y eficiencia, implantación inadecuada de políticas, problemas entre los miembros de la empresa u organización.

De todas las características que te mencione anteriormente, resalta como principal el agotamiento, que se da tanto a nivel físico y psíquico, y tiene como consecuencia la generación de sentimientos de impotencia y desesperanza, un deterioro en la calidad de vida de las personas, un autoconcepto desvalorizado y una actitud negativa frente al trabajo, la vida y los demás.

Tal como señala el psicólogo Mihály Csíkszentmihályi “Cuando la adversidad amenaza con paralizarnos, necesitamos reafirmar el control encontrando una nueva dirección hacia dónde invertir la energía psíquica, una dirección que esté fuera del alcance de las fuerzas externas. Cuando todas las aspiraciones se hallan frustradas, la persona todavía busca una meta significativa a su alrededor para dar orden a su personalidad”.

Afortunadamente, existe una solución, hay prácticas y terapias que ayudan a tratar esta enfermedad* silenciosa. Además, según estudios realizados la adquisición de prácticas y terapias para el afrontamiento del Síndrome del Burnout, ha mostrado tener un efecto amortiguador en los niveles de estrés, disminuyendo de esta manera sus consecuencias negativas para la salud. Los recursos adecuados adaptados a entornos laborales para romper la rutina, ayudan significativamente a que los resultados negativos del Burnout se minimicen, porque se utilizan estrategias de afrontamiento centradas en la emoción y este efecto positivo evidencia un aumento de la resiliencia en las personas afectadas y en su nivel de productividad.

Frente al Burnout, se deben plantear intervenciones que puedan proporcionar habilidades de afrontamiento a las personas que padecen esta enfermedad*, se debe promover mejorar el entorno mental, físico, espiritual, y proporcionar herramientas de soporte, de protección y de recuperación.

Estas terapias pueden proporcionar herramientas para que quienes participen en ellas puedan conocer sus propios recursos y mejorar de esta manera su calidad de vida, la forma de vivir cada experiencia laboral y transformar su situación particular en una experiencia vital satisfactoria.

*Si quieres recibir más información sobre esta enfermedad, el Síndrome del Burnout,  y las herramientas para combatirlo, déjame saberlo en los comentarios y me pondré en contacto contigo.

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